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Lo ideal es empezar el consumo de estos productos antes de la gestación, para tener buenas reservas del mineral
Los bebés pueden nacer con bajo peso si sus madres tienen deficiencia de hierro
El cuerpo depende del hierro tanto como las plantas dependen de la luz solar para seguir viviendo. Cuando un cuerpo no es un sólo cuerpo, sino dos, las necesidades de hierro aumentan.
La norma, sin embargo, es que el mineral escasea en las mujeres (la menstruación es como un desaguadero), y ellas generalmente asumen el embarazo con escasas reservas para hacer frente a las urgencias propias y del feto en formación.
Lo ideal es que las mujeres puedan planificar sus embarazos, y empiecen a utilizar suplementos de hierro y de ácido fólico antes de la concepción, subraya Judith Toro Merlo, gineco–obstetra, integrante de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Venezuela y profesora de la facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela.
"Aun cuando la futura madre logre la gestación y tenga valores normales de hierro, necesitará un suplemento. No basta con lo que consuma en la dieta. La diferencia es que, si llega con valores normales, recibirá una dosis preventiva, y si lo hace con valores bajos recibirá una dosis curativa", señala Toro.
Anemia riesgosa.
El embarazo en la etapa de la adolescecia es uno de los factores de riesgo para la anemia por deficiencia de hierro, advierte la médica.
La razón es simple: las jóvenes se someten a dietas casi constantemente (lo que descapitaliza sus "ahorros"), no comen vegetales ni alimentos ricos en el mineral, en muchos casos se ven obligadas a esconder la "barriga". Producto de estos factores nacen bebés con bajo peso.
"En nuestro país la consulta preconcepcional es casi nula, y la prenatal es de baja frecuencia. Por eso tenemos pacientes que paren con anemia", enfatiza la especialista en gineco-obstetricia.
"En cambio, a la mujer que acude a consulta prenatal le damos sales de hierro como prevención o curación, suplementos de ácido fólico para evitar trastornos del tubo neural, y le indicamos una alimentación adecuada".
Esta última consiste en vegetales verdes, verduras, granos y las proteinas provenientes de las carnes rojas y blancas como el pollo y el pescado.
El feto depende de la mujer.
Es decir, que si requiere algún elemento, lo tomará de ese cuerpo que lo alberga.
En caso de que no haya suficiente hierro disponible, ella puede empezar a padecer de anemia (que se evidenciará en el cansancio y la escasa ganancia de peso). Pero ni así estará garantizada la condición óptima para el ser humano en formación.
"Si el feto no tiene de dónde obtener lo que precisa, puede haber retardo del crecimiento intrauterino.
Como el feto no se oxigena correctamente, puede haber retardo y disminución del desarrollo de las células del sistema nervioso.
Esto repercute negativamente en el aprendizaje", advierte Toro.
Por eso son tan importantes los suplementos de hierro, señala la especialista.
"Después del parto, la mujer debe consumirlos por 3 meses más, para volver a saturar los depósitos que se vaciaron con la gestación y ayudar en el proceso de lactancia materna".
De acuerdo con la creencia popular, el uso de sales de hierro puede generar estreñimiento o diarrea.
Esos trastornos digestivos, sin embargo, se reducen si la madre sigue una dieta adecuada y cumple con las indicaciones y recomendaciones de su medico tratante. REGRESAR |
| Fecha publicada: 14/05/2007 Fuente: El Nacional Tema: salud
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