El ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, calificó de 'esperanza frustrada' la política desarrollada hacia Latinoamérica por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
'El cambio de las relaciones de Estados Unidos con Suramérica se convirtió en una promesa, en promesa frustrada. Lo que ha surgido en la región han sido golpes de Estado y ahora las bases militares en Colombia', expresó Maduro.
El canciller venezolano manifestó esa idea en una entrevista con la estatal Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) divulgada hoy.
Para Maduro, Obama es un instrumento de las clases dominantes estadounidenses utilizado para mejorar la imagen internacional de ese país, tan deteriorada luego del mandato de George W. Bush (2001-2009)
'Lo utilizan para que con su sonrisa, la simpatía de su liderazgo y lo que simboliza él como renovación, al ser el primer afroamericano en la Presidencia, le lave la cara al trabajo sucio que hace el imperio', consideró el ministro venezolano.
Maduro añadió que lo deseable sería que Obama se independizara de los factores de poder estadounidenses que condicionan su conducta.
El canciller planteó que Obama debería escuchar 'la voz verdadera de los líderes de la región' y llevar a cabo 'una rectificación histórica de lo que está haciendo el Pentágono y la agencia del imperio estadounidense contra América Latina'.
En ese sentido se refirió al acuerdo militar entre Bogotá y Washington para el uso de siete bases colombianas por parte de fuerzas armadas estadounidenses.
'Al leer el acuerdo uno se sorprende de hasta dónde es capaz de llegar el Gobierno de Colombia en la entrega de la soberanía y de la dignidad de su país, para servir de base a una estrategia del Pentágono de los EE.UU. contra Suramérica', declaró el canciller.
'Todo el documento confirma lo que ya se había denunciado, y va más allá, porque entrega inmunidad absoluta al personal militar estadounidense, a los 'contratistas', que son los mercenarios, y al personal de servicio doméstico, es decir, que todos ellos pasan a tener más derechos que cualquier colombiano', añadió Maduro.
También dijo que 'ellos (el personal estadounidense) pueden violar las leyes en Colombia, pueden asesinar, pueden hacer lo que quieran y tienen la protección que este acuerdo les da con la firma del Gobierno colombiano'.
Se refirió, además, a la base militar colombiana de Palanquero, la principal entre las que utilizarán las fuerzas estadounidenses, y afirmó que 'va a ser una base para operar en toda Suramérica y donde la lucha contra el narcotráfico aparece como un tema adicional'.
Maduro explicó que EE.UU. invertirá en la base 46 millones de dólares y que la estrategia de la que forma parte está explicada en el 'Libro Blanco' que elaboró el Pentágono al respecto.
En ese sentido, Maduro dijo que sobre Palanquero dicho libro señala: 'Nos da una oportunidad única para operar en una subregión crítica de nuestro hemisferio, donde la seguridad y estabilidad están bajo amenaza constante por las insurgencias terroristas financiadas por el narcotráfico, los Gobiernos antiestadounidenses, la pobreza endémica (...)'.
Finalmente, Maduro manifestó que, a la vista de este panorama, 'cada uno saque sus conclusiones'.
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