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Las autoridades quizás logren revertir la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) y obtener un crecimiento ínfimo en 2010. Pero no podrán controlar la inflación, advirtieron los economistas Orlando Ochoa y Pedro Palma, quienes hablaron sobre los escenarios macroeconómicos en el foro de Consecomercio para celebrar el Día del Comercio y los Servicios.
Para Palma, presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, los resultados del PIB en el tercer trimestre de 2009 son 'realmente alarmantes'. Sobre todo porque el punto de comparación es el mismo período del año pasado, cuando ya comenzaba a sentirse la desaceleración de la economía venezolana en algunos sectores.
Aunque no es muy optimista con respecto a 2010, Palma le concede el beneficio de la duda al gobierno al afirmar que 'en el mejor de los casos se logrará un crecimiento marginal'. Ochoa, por el contrario, es más tajante al asegurar que la recesión se prolongará hasta el próximo año.
Su pronóstico es una contracción de 2,7% en 2009 y 2,25% en 2010.
En lo que sí coinciden plenamente ambos economistas es en señalar que la inflación del año que viene será mayor que la del actual.
Por eso califican de irreal la meta oficial de una variación de entre 20% y 22% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), establecida en el presupuesto que está siendo discutido actualmente en la Asamblea Nacional.
UN NUEVO FACTOR
Ochoa y Palma también coincidieron en advertir que, aparte de los factores que han impulsando la inflación en los últimos años, existe un nuevo elemento que potenciará el alza de precios en 2010: la reforma de la Ley del Banco Central de Venezuela (BCV), solicitada por el Ejecutivo y aprobada a finales de octubre en el Parlamento.
La nueva modificación de la normativa permite, entre otras cosas, que el ente emisor adquiera directamente al gobierno y las empresas estatales bonos de deuda pública nacional (antes sólo podía hacerlo en el mercado secundario) y reciba estos papeles como garantía de las entidades bancarias que reciban su asistencia financiera.
'Se trata de un mecanismo para cubrir pérdidas de forma ilimitada. Se ha montado a Venezuela en un tren seguro de inflación creciente, en la medida en que esta reforma sea aplicada y el BCV emita dinero para financiar al gobierno', opinó Palma. Para Ochoa, el cambio en la legislación del ente emisor es el punto final del proceso de destrucción de la institucionalidad económica necesaria para controlar la inflación, que empezó incluso antes de que el presidente Hugo Chávez llegase al poder. 'El mal manejo económico viene desde 25 años antes de que comenzara este gobierno'.
AFECTACIÓN TOTAL
Los principales afectados por la aceleración de la inflación en los próximos meses obviamente serán los asalariados, que verán caer aún más su poder adquisitivo. Pero la pérdida de valor del dinero afecta a todos los sectores por igual, explicaron los economistas.
Por ejemplo, dijo Ochoa, el presupuesto ejecutado por el gobierno nacional al cierre de 2009 se ubicará en un monto similar al del año pasado. Eso quiere decir que, en términos reales, será menor. 'La inflación también está quitando efectividad al gasto público'.
Ochoa añadió que la mayor inflación también tendrá otras consecuencias: agudización de los problemas estructurales de oferta, inefectividad de las políticas sectoriales y deterioro de los servicios públicos (por congelación de tarifas).
Palma, en tanto, explicó que las empresas también sufrirán por los mayores precios. Por eso les recomendó proteger su flujo de caja. 'En un ambiente inflacionario es necesario esa medida, porque las brechas luego son muy difíciles de cubrir'. REGRESAR |
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