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Mientras el camión de Monte Ávila Editores, termina de recoger sus últimos enseres de la sede del Teatro Teresa Carreño, la gente de Librerías del Sur etiqueta los nuevos libros que ahora serán ofrecidos en ese espacio.
Al estilo RCTV, Monte Ávila Editores, propiedad del Estado, fue obligado a desalojar el local que durante 14 años ocupó en el Teatro Teresa Carreño. Así, ediciones Kuai-Mare –también estatal– instalará allí su nueva sede. Pero, ese no será el único cambio de la red de locales, pues también tendrá otro nombre: Librerías del Sur (nada que ver con Telesur, dicen sus representantes).
Con velocidad revolucionaria –entiéndase: sin pensarlo dos veces–, tal como ocurrió con la antigua y vecina tienda de la Cinemateca, –que ahora es una tienda de artesanía bolivariana– el proceso de tomar los espacios pareciera suficiente como para escribir un libro.
Pero, según las declaraciones del encargado de la nueva tienda editorial bolivariana –que por razones obvias pide el anonimato– estos “cambios gubernamentales” persiguen consolidar la política del gobierno de “unificar la comercialización de la red de Librerías del Sur”. Y aclara: “Monte Ávila nada más cedió la infraestructura”. Sin embargo, tal como lo publicita la vidriera de la nueva sede, existen 50 sucursales de Librerías del Sur en todo el país, cuando hace un año eran sólo 16. Carlos Noguera, presidente de Monte Ávila Editores, intenta aclarar el panorama con términos similares a los de un intervenido canal de TV.
“No se trata del cierre de la librería sino de un procedimiento de transferencia en que ésta deja de ser patrimonio de Monte Ávila Editores y pasa a ser parte de la red de Librerías del Sur, antiguas Kuai-Mare”.
Noguera advierte que parte de los trabajadores se van a quedar allí y otros seguirán en Monte Ávila Editores, excepto la figura de gerente, “ya que ese cargo no exista en la estructura”. Posiblemente, eso forme parte de las nuevas prerrogativas del nuevo Estado-gerencial.
Mientras ocurría la mudanza, una señora de la tercera edad, de apariencia humilde y habituada a satisfacer sus necesidades literarias en la antigua sede, fue informada de que tenía que volver en 15 días para obtener el libro solicitado, y protestó: “¡Ahora quién sabe lo que quiere el gobierno que uno lea... !”.
• TRES PASOS Y UN DESTINO
Carlos Noguera, presidente de la editorial, explica los tres pasos de integración entre todas las instituciones que articularán la nueva red de librerías:
1 Creación de la Distribuidora Nacional del Libro, que absorbería las funciones de Monte Ávila Editores, Biblioteca Ayacucho, Editorial El Perro y la Rana, entre otras.
2 Formación de la Imprenta Cultural Nacional.
3 Aplicación de la red de Librerías del Sur, que rebasaría a todas las demás editoriales que constituyen la plataforma del libro, y que comprenderían todas las etapas de comercialización.
Noguera asegura que el nuevo panorama no afectará el funcionamiento de la institución que dirige, ya que “todas pertenecen al Estado y lo que se persigue es una integración”. REGRESAR |
| Fecha publicada: 17/05/2007 Fuente: TalCual Tema: cultura
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