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Mientras el Gobierno de Venezuela anuncia nacionalizaciones en los medios de comunicaciones, ante un selecto público en Alemania anda a la conquista de inversionistas privados.
Por primera vez de visita en Alemania y al viceministro venezolano de Industria y Minas, Jesús Paredes, ya da conocer en un foro una idea de negocios: “Mientras ustedes sólo tienen espárragos entre abril y junio, en Venezuela se pueden cultivar todo el año”. Bueno, el anuncio era pensado como chiste.
La verdad es que Paredes no vino a bromear a Alemania. Acompañado de una delegación de 30 personas participó en la X Conferencia para América Latina de la Industria alemana, que tuvo lugar en Essen estos 14 y 15 de mayo. El interés de Venezuela se centra en la adquisición de tecnología y know how. “Nosotros tenemos petróleo, pero lo queremos vender refinado en el mismo país”, dijo Paredes.
¿Adiós al capitalismo?
Perturba la contradicción entre la retórica del “socialismo del siglo XXI” proclamado por Chávez, que critica el mundo capitalista, y a la vez practica una dura política de mercado. Apenas el reciente 1° de mayo, Hugo Chávez, además de proclamar ruidosamente la nacionalización de la industria petrolera, anunció el “fin del dominio del capitalismo”.
“Pero detrás de la retórica hay poca sustancia”, dice Peter Rösler del Instituto Iberoamericano, con sede en Hamburgo. Para Rösler, las nacionalizaciones del sector energético y de telecomunicaciones son más bien “tomas de asociaciones accionarias en la bolsa”.
“Puertas abiertas para Alemania”
Venezuela lucha, por un lado, contra una inflación galopante y la escasez de productos alimenticios básicos como carne, leche y azúcar. Por el otro, la economía vive un auge que garantizaría el éxito de la industria extranjera, incluyendo a la alemana. La economía venezolana creció en 2006 un 10% y el producto interno bruto alcanzó un nivel histórico de 170 mil millones de dólares.
Y los negocios pintan bien para Alemania. “En Venezuela las empresas germanas pueden romper registros de ventas”, según Thomas Voigt, director de la Cámara Germano-Venezolana de Comercio, con sede en Caracas. De acuerdo a Voigt, “los mercados promisorios para Alemania en Venezuela están en el sector petrolero y la infraestructura”.
Oportunidad para industria alemana
En dichos sectores “los alemanes se necesitan como proveedores de tecnología y know how”. La industria nacional del petróleo PdVSA prevé en los próximos cinco años una inversión de 56 mil millones de dólares. En la infraestructura, por su parte, hay proyectos por un valor de 100 mil millones de dólares.
Venezuela, el quinto país productor de petróleo, percibe una lluvia de dólares. Y “las reservas del Orinoco son interesantes para todo el mundo”, dice Antonio Vincentelli, presidente de la Cámara Nacional de Petróleo.
Menos palabras y más acciones
Rösler expresa optimismo en cuanto a que Venezuela dé el paso decisivo a la industrialización y deje de ser una mera economía proveedora de combustibles. Las esperanzas están puestas en que Chávez reduzca la retórica y obre con pragmatismo. REGRESAR |
| Fecha publicada: 17/05/2007 Fuente: Reporte Tema: gobierno
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