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Dejar de fumar no es fácil y para hacerlo se requiere más que la distribución gratuita de parches controlados de nicotina a los fumadores, como ofreció el ministro del Poder Popular para la Salud, Erick Rodríguez.
Los parches de nicotina, de hecho, son sólo una parte del tratamiento contra la adicción. En la mayoría de los casos es necesario combinar el tratamiento farmacológico y de sustitutos de la nicotina (parches y chicles) con una terapia conductual que ayude a modificar el hábito. "Dejar el cigarrillo es tan complicado como dejar la cocaína por las propiedades adictivas que tiene la nicotina", explica Carlos Tálamo, ex presidente de la Sociedad Venezolana de Neuomonología.
Pero además para abandonar el "hábito" hay que desear hacerlo, dice Guadalupe Urdaneta, médico internista, sanitarista y vicepresidente de la Fundación Venezolana para la Liberación del Hábito de Fumar. "Si la persona no toma la decisión es muy difícil que el tratamiento funcione. Las recaídas siempre son posibles, pero si no se quiere son mayores", coinciden Urdaneta y Tálamo.
Terapia costosa
Pero así como el fumador necesita voluntad para dejar el cigarrillo, también necesita dinero. "Es un tratamiento costoso, que los seguros médicos no cubren, así que sería una acción loable que el Gobierno lo financie, pero hay que concientizar a la gente y lograr que el fumador quiera dejarlo", dice Urdaneta.
Aunque existen pautas generales de tratamiento, cada paciente tiene la terapia que se ajusta al grado de su adicción; sin embargo, lo que suele funcionar es la terapia combinada de medicamentos, parches y chicles, explica Urdaneta.
En las farmacias el medicamento que se recomienda para dejar de fumar tiene un costo de Bs 36.050, la caja de 30 tabletas; los parches (la caja trae siete) de 15 mg tienen un costo de Bs 48.590 y los chicles de 4 mg, en caja de 30, valen Bs 23.880.
El doctor Tálamo calcula que, dependiendo del grado de adicción, el fumador necesita estar en terapia de dos a tres meses, sin embargo, no existen garantías de éxito porque siempre está presente el riesgo de recaídas.
La doctora Urdaneta estima que el tratamiento completo debe estar por el orden de Bs 1,5 millones, ya que cada paciente necesita asistir mínimo a siete consultas médicas (que se promedian en Bs 100.000 cada una) más la compra del medicamento, los parches y el chicle, que se suele usar cuando el fumador tiene síndrome de abstinencia.
Pero, adicionalmente, algunos fumadores suelen necesitar apoyo psicológico para modificar la conducta, lo que representa una inversión adicional. "No todos necesitan esta terapia, sobre todo es para quienes han intentado dejarlo varias veces y no pueden: Los que intentan dejar por primera vez el cigarrillo no suelen requerir ayuda psicológica", dice Urdaneta.
Dosis diarias
Tanto el tratamiento farmacológico como el de sustitutos de nicotina debe suministrase a diario al fumador y las dosis dependen del nivel de adicción que se tenga. "Mientras más adicción, necesitas más sustitutos de nicotina para controlar los picos de ansiedad", explica Tálamo.
Agrega que los parches se colocan cada mañana y se retiran en la noche, mientras que el chicle se debe masticar cada vez que se sienta deseos de fumar. Para que la nicotina sea absorbida, el chicle se puede masticar por un máximo de 30 minutos y luego renovarlo. Las pastillas se recomiendan una vez al día, y después las dosis se modifican. REGRESAR |
| Fecha publicada: 17/05/2007 Fuente: El Universal Tema: salud
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