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Este es el año de Gabriel García Márquez porque cumplió 80 años de vida (marzo 6,1927), 40 de haber publicado Cien años de soledad, 25 de haber obtenido el Nobel y 50 de su llegada a Caracas (diciembre 28,1957), principio de su honda vinculación con nuestro país, a cuyo mayor hombre dedicó El gene ral en su laberinto.
Con su libro Gabo nació en Caracas no en Aracataca (Caracas: Alfa, 2007. 159 p.), Juan Carlos Zapata desea unirse, a través de una investigación periodística e histórica, precisa y documentada, a estas celebraciones. Zapata nos demuestra la íntima relación del escritor con Caracas.
Para Gabo nuestra urbe es importante porque aquí: "Me casé para siempre"; "Viví una revolución de carne y hueso"; "Tuve una dirección fija"; "Me quedé encerrado tres horas en un ascensor con una mujer bella"; "Escribí mi mejor cuento (La siesta del martes) para un concurso que no gané"; "Definí para siempre mi concepción de la literatura y sus relaciones secretas con el periodismo"; "Manejé el primer automóvil y sufrí un accidente dos minutos después" y "Adquirí una claridad política que habría de llevarme 12 años más tarde a ingresar a un partido en Venezuela". Pero, añade Zapata, en Caracas "Lo que de alguna manera puede llamarse luna de miel, la vivió... cayó... la dictadura de... Batista... viajó a La Habana... y... conoció a Fidel Castro"; "En Caracas... conoció a... Vargas Llosa"... en Caracas le llegó, por asalto, la idea de escribir... El otoño del patriarca... Caracas le dio, en 1972, su primer gran premio internacional: el Rómulo Gallegos"; "en Caracas conocerá a Teodoro Petkoff; "En Caracas terminó de redondear su segundo libro, El coronel no tiene quien le escriba, y escribió los ocho cuentos de Los funerales de la Mama Grande"; "Comprada en Caracas era la máquina de escribir, roja para más señas, con la que en París comenzó El coronel... y con la que terminó este libro en Caracas... con esa máquina tecleó y retecleó en el apartamento de San Bernardino (Avenida Juan de Villegas, edificio Sorocaima, que todavía existe) hasta terminar los cuentos de Los funerales..."; "En Caracas, en mayo de 1988, casi muere en un accidente de tránsito"; "En Caracas rompió algunas promesas: como decir discursos, recibir un premio, ser objeto de homenajes". Aquí fue "feliz e indocumentado".
Todo esto lo registra Zapata en un "libro lleno de datos bajo la perspectiva de intentar, en una primera aproximación, poner en orden el paso de Gabo por Caracas y Venezuela". Y lo logra. REGRESAR |
| Fecha publicada: 18/05/2007 Fuente: El Mundo Tema: cultura
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