| Las exportaciones a Venezuela, uno de los mayores socios comerciales de la Florida, probablemente seguirán cayendo después de que Caracas devaluó su moneda, el bolívar, en casi 50 por ciento en un intento por controlar el déficit presupuestario e impulsar su industria nacional en medio de los deprimidos precios del petróleo y una economía en problemas. La medida castiga a muchas exportaciones estadounidenses a Venezuela en momentos en que el sur de la Florida cuenta con el fortalecimiento del comercio internacional para impulsar su recuperación económica. Según las nuevas tasas de cambio anunciadas el viernes, Venezuela fijó el bolívar a 4.30 por dólar para los artículos no esenciales y a 2.6 por dólar para los alimentos, insumos médicos y otras prioridades nacionales. Antes del cambio --la primera devaluación de la moneda desde el 2005-- el bolívar se cotizaba a 2.15 por dólar para todo propósito. En esencia, el cambio duplicó de la noche a la mañana el precio de muchos productos estadounidenses. Gilberto Santos es gerente de exportación de HeavyPartsDepot.com, empresa de Miami que distribuye piezas de recambio para equipos de construcción y otras maquinarias pesadas. Santos dijo que su empresa ya estaba operando con márgenes de ganancia mínimos y que no podía darse el lujo de reducir el precio para sus clientes venezolanos.' Va a encarecer las piezas de repuesto allí, pero la gente sencillamente tendrá que pagar', dijo. 'Los equipos de construcción no son como los automóviles; no se pueden dejar parados porque así no se gana dinero', explicó. La devaluación no fue inesperada Desde hace meses se rumoraba que el gobierno realizaría una devaluación para dar al gobierno del Presidente Hugo Chávez más poder de compra dentro del país a partir de las exportaciones de crudo. Los efectos de la devaluación ya se hicieron sentir en Wall Street. El pasado lunes, Colgate-Palmolive, el mayor fabricante mundial de dentífrico, informó que reduciría sus pronósticos de ganancias para reflejar la pérdida de valor de sus activos en bolívares. BMO Capital Markets informó a la agencia Bloomberg que podría ser la primera de muchas empresas estadounidenses de bienes de consumo en ser afectadas por la devaluación del bolívar. Para la Florida, la devaluación oscurece el futuro de Venezuela como segundo mercado de exportaciones, después de Brasil. Aproximadamente 7.5 por ciento de todas las exportaciones floridanas, equivalentes a US$2,600 millones, tuvieron a Venezuela como destino durante los primeros nueve meses del 2009. Aunque las exportaciones ya estaban en camino de caer aproximadamente 6 por ciento en el 2009 en comparación con el 2008, la devaluación probablemente acelerará esta tendencia, dijeron varios expertos. 'Venezuela es una parte importante de la economía local y, naturalmente, Miami sufrirá las consecuencias', dijo Raúl López Pérez, director ejecutivo de la Cámara Latinoamericana de Comercio. Mercado negro de dólares El comercio con Venezuela ha bajado a lo largo de los años desde que el gobierno de Chávez impuso el control cambiario y asustó a los inversionistas con una ola de nacionalizaciones. El control cambiario también creó un dinámico mercado negro de dólares. John Bauer, presidente ejecutivo de Basic Food International, con sede en Fort Lauderdale, dijo que su empresa exportaba 'cientos de miles de toneladas de pollo y productos de carne' a Venezuela. 'Pero ahora eso se ha reducido casi a nada', agregó.Informes noticiosos indican que los caraqueños estaban comprando televisores, reproductores de DVD y otros bienes de consumo por temor a que los precios se dispararan.Venezuela tiene el mayor índice inflación de América Latina, aproximadamente 25 por ciento, y las devaluaciones tienden a impulsar los aumentos de precios. Chávez advirtió que expropiará los negocios que aumenten los precios.En una nota de prensa, la Federación de Cámaras de Comercio de Venezuela, un poderoso grupo de la industria privada, indicó que aplaudía la medida porque impulsaba el sector manufacturero nacional al protegerlo de las importaciones baratas. Pero advirtió que si la devaluación no va acompañada con una mayor responsabilidad fiscal y rendición de cuentas del gobierno pudiera generar 'más inflación y empeorar la recesión que ya sufre la economía'. REGRESAR |