Con el frontal tono que le ha caracterizado durante sus muchos años como político, Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, asumió ayer "el desagradable riesgo de decir cosas que algunos no quieren oír", al insistir en que los problemas que tenemos en el país los debemos resolver los venezolanos sin esperar que ninguna otra nación venga a ayudarnos, porque a la vista están lo infructuosas que han resultado muchas gestiones en foros internacionales.
Particularmente dijo que el Parlamento Europeo no se pronunciará sobre el cierre de RCTV, cosa que hasta la fecha tampoco ha hecho el Congreso estadounidense, pese a los frecuentes ataques de Chávez contra el Gobierno de ese país.
Fustigó Ramos la actitud del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y de los países que integran el organismo hemisférico que atienden más a los beneficios económicos que obtienen de sus alianzas con el gobierno de Chávez al daño que éste hace a la democracia.
También adelantó que ya está lista la decisión de la Sala Político Administrativa del TSJ sobre la televisora, que se emitirá antes de la fecha de cierre, y en esta oportunidad la votación será 5 a 0, "sin votos salvados ni concurrentes".
Impedirán reelección regional
Pero lo más delicado de sus anuncios de ayer fue que, según "filtraciones de Miraflores", el próximo año se aplicará la reforma de la Ley Orgánica de División Político Territorial que fundirá los 24 estados del país en "ocho entidades, una por cada estrella", con el propósito inmediato de "cargarse a 14 gobernadores" e impedirles concurrir a elecciones para su reelección el próximo año, cosa a la que tendrían derecho.
Para esto, insistió Ramos, no hace falta ninguna reforma constitucional, como no hizo falta para la creación del estado Vargas. Afirmó que el mandatario de este modo centralizará todo el poder y se atribuirá la función colegisladora, de modo que no requerirá extender la Ley Habilitante sino que asumirá la labor junto con la Asamblea Nacional.
Recalcó el dirigente de AD que, dada la gravedad de las amenazas que se ciernen sobre los ciudadanos sin excepción, debatir sobre los peligros que entraña la reforma constitucional es cosa de diletantes y no de especialistas en Derecho.
El nuevo mapa
Ramos explicó que la centralización o reagrupación a nivel municipal se haría mediante una decisión de los parlamentos regionales, pues eso está dentro de sus funciones.
La nueva división político territorial tras la reforma quedaría así: 1. Distrito Capital (Libertador, Chacao, Sucre, Baruta, El Hatillo, Los Teques, San Antonio, Carrizal y Altos Mirandinos); 2. Oriente, "Gran Mariscal de Ayacucho" o "Sucre" (Anzoátegui, Sucre, Monagas, Nueva Esparta y Barlovento); 3. Sur (Bolívar, Amazonas, Delta Amacuro); 4. Centro, llamado Carabobo (Valles del Tuy, norte de Guárico, Aragua, Cojedes y Carabobo); 5. Centrooccidental (Lara, Yaracuy y Acarigua); 6. "Urdaneta" (Zulia, Falcón y norte de Mérida); 7. Los Andes (Táchira, Trujillo, el resto de Mérida y Guasdualito); 8. Los Llanos (Barinas, Apure, el resto de Guárico y Portuguesa).
Gobierno no tiene ese derecho
En otro punto de su declaración, Ramos Allup rechazó de modo tajante las acusaciones formuladas la víspera por el ministro Pedro Carreño, quien habló de develar un plan de desestabilización.
"El Gobierno no tiene derecho a amedrentarnos, ni a perseguirnos, ni a matarnos, a nadie", dijo Ramos al tiempo de descalificar el "arsenal" decomisado por un funcionario "con mentalidad persecutoria" como "trabucos y traquitraquis".
"Lo que tenemos es un paranoico en el ejercicio del Gobierno", dijo Ramos, quien insistió en que la oposición debe dejar de hacer manifestaciones sólo en el este de la capital y conquistar las zonas populares del oeste caraqueño. Se comprometió, como lo han hecho en anteriores oportunidades, a liderar en persona esas manifestaciones, como ocurrió en el recordado "Catiazo" tres años atrás. REGRESAR |