'Los ministros no han analizado con la industria los escenarios que se presentarán con el ingreso de Venezuela en el Mercosur', expresó Omar Bautista, presidente de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos.
'Y lo más grave es que quizás no se han dado cuenta de que el régimen legal de esta alianza representa una seria amenaza para la industria automotriz venezolana, no solo para los autopartistas sino también para las ensambladoras', agregó.
El empresario, con más de 30 años de trayectoria en el sector automotor, visualiza un panorama desalentador para una industria que en 1990 exportó productos por un valor de 97 millones de dólares, superó los 300 millones de dólares en exportaciones en el año 2000 y ahora tiene prácticamente cerrados los mercados internacionales debido al cerco que implica el control de cambio, que incluso acabó con las exportaciones de vehículos terminados.
'Si entramos en el Mercosur sin poner a salvo algunos sectores industriales, nos veremos obligados a competir con la industria de todos los países firmantes del acuerdo, y nosotros no estamos en capacidad de competir en igualdad de condiciones. En el caso de las autopartes nacionales, éstas podrían ser reemplazadas por piezas hechas en Brasil, lo cual es un escenario altamente negativo, y la consecuencia directa sería un cierre masivo de empresas', dijo.
Advirtió que el tema del Mercosur ni siquiera ha sido mencionado en la mesa técnica que reúne a representantes de la industria automotriz (autopartistas y ensambladoras) y funcionarios de los ministerios de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias y del Comercio. 'Lo único que discutimos es el plan de incorporación de autopartes en los vehículos ensamblados en Venezuela para cumplir con la política automotriz, que establece que 50% de los componentes en los vehículos venezolanos a partir de 2013 deberán ser nacionales'.
Mientras la industria ha visto restringida su capacidad de maniobra, la del Mercosur se ha ido fortaleciendo. En Brasil, en 2008 tan solo en el sector de autopartes las inversiones fueron de 1,6 millardos de dólares, según el informe anual 2009 de la Asociación de Fabricantes de Vehículos Automotores de Brasil, y en 2007 el valor de las exportaciones de componentes automotores fue de 1,7 millardos de dólares.
Hace tres años la industria automotriz argentina afrontó serias dificultades y en 2008 sometió a revisión sus relaciones comerciales con Brasil y una vez firmado el acuerdo, Fernando Rodríguez Canedo, director ejecutivo de la Asociación de Fábricas de Automotores, auguró que podrían lograr el deseado desarrollo armónico de las industrias terminales y proveedoras en la región, y consolidar estándares de competitividad para afirmarse y conquistar terceros mercados.
Ese mismo año las exportaciones argentinas de autopartes y de vehículos desarmados (CKD) fueron por un valor de 1,2 millardos de dólares.
Sobre la situación de las autopartistas venezolanas, Bautista afirmó que actualmente operan 360 empresas las mismas desde hace 3 años- que en una primera fase pueden aumentar su línea de productos para equipo original. Para ello presentaron recientemente una lista de 300 piezas, con lo cual en el término de 12 meses las ensambladoras estarían incorporando entre 35% y 40% de componentes nacionales en los vehículos producidos en las plantas venezolanas.
'Esa es la propuesta concreta que hemos hecho al Ejecutivo y a las ensambladoras, pero hay autopartes que requieren más tiempo para su desarrollo y producción. En Venezuela hacemos piezas estampadas, pero si queremos que éstas sean de mayor envergadura hay que llegar a acuerdos con los fabricantes de vehículos y esos son desarrollos que requieren mayor tiempo', explicó Bautista.
Adelantó que este año abrirán plantas dos nuevos autopartistas, uno de ellos en vidrios y espejos. Sin embargo, durante más de tres años un conflicto laboral tiene paralizada la producción de vidrios y parabrisas en la planta de Vivex en Barcelona, estado Anzoátegui.
'En la mesa técnica hemos planteado la importancia de la estabilidad y buen funcionamiento de las empresas, y hemos analizado la situación que afecta particularmente a varias empresas. Las autoridades están conscientes de ello y hay varios casos que están en vías de solución y quizá muy pronto tengamos un panorama diferente', añadió.
En manos privadas.
Planteado el escenario de las empresas creadas por el Gobierno para competir con el sector privado, sobre todo en el campo automotor, el dirigente gremial confía en la transparencia de los organismos gubernamentales. 'Lo que dicen es que son importaciones puntuales. En el caso de los vehículos aseguran que solo traerán 20.000 unidades pues son parte de un convenio que Venezuela firmó con Argentina. Los representantes de los ministerios han manifestado su disposición a que la mayor parte de la producción esté en manos privadas'.
Con respecto a la importación de cauchos, Omar Bautista indicó: 'El Gobierno habla de una necesidad no satisfecha, pero la industria nacional está en capacidad de producir esos neumáticos, como lo ha hecho saber Bridgestone-Firestone, el único fabricante de cauchos afiliado a Favenpa'.
Pirelli y Goodyear, e incluso el importador Michelin Venezuela, tienen una amplia oferta de neumáticos para todo tipo de camiones. REGRESAR |