Las últimas horas de la pugna entre los accionistas del canal 33 giraron en torno a la intención de Nelson Mezerhane de comprarle su parte a Alberto Federico Ravell (entre 7% y 10%) y a Guillermo Zuloaga (70%), dijeron a este diario fuentes vinculadas con el caso.
Zuloaga, quien controla cerca del 70% de la empresa entre sus acciones directas y las que maneja de la sucesión del desaparecido Luis Teófilo Núñez, se sumó inicialmente a Ravell en el rechazo a la oferta.
El canal fue valorado entre $150 y $175 millones, por lo que el precio aproximado de las acciones que controla Zuloaga, más las de Ravell, sumaban al menos $120 millones.
Mezerhane, hoy con 20%, tendría respaldo de un grupo financiero para levantar los fondos.
Zuloaga, que junto a sus hijos está en el centro de una investigación de la Fiscalía por un caso de supuestos sobreprecios en la venta de vehículos Toyota, estuvo tentado a firmar.
En la confrontación con Mezerhane se debatió en su propio dilema.
Sopesó su papel como principal dueño del canal, contra la necesidad de figurar en medio de un debate político recalentado, cuando el gobierno de Chávez arrecia su cruzada contra la empresa privada.
Algunos de sus allegados más taxativos le recomendaban que agarrara el dinero, antes de que le pasara como a los dueños de Radio Caracas TV y perdiera el chivo y el mecate.
Se decidió por la salida neutra y aunque no quiso vender, pidió bajar el tono editorial. Puso como condición que el conductor de Aló Ciudadano, Leopoldo Castillo, no reasuma el programa el miércoles 17. EMEN REGRESAR |