El ex director general del canal de noticias Globovisión, Alberto Federico Ravell, en rueda de prensa, afirmó que los rumores de venta del canal eran ciertos. Sin embargo, dijo: 'Se lograron los objetivos, el canal no se vendió'.
Contó que el accionista de la planta, el banquero Nelson Mezerhane, ofreció comprar sus acciones y también las de Guillermo Zuloaga, éste último presidente del canal.
Agregó que Mezerhane había 'acordado la cuestión' con Alí Rodríguez, actual ministro de Electricidad, y Nelson Merentes, presidente del Banco Central de Venezuela (BCV).
Pero con una condición: que Alberto Ravell y el periodista Leopoldo Castillo, conductor del programa Aló Ciudadano, salieran de la planta.
Línea editorial
Ravell afirmó que el canal no ha cambiado de línea editorial, pero no aclaró si hubo presiones explícitas del Gobierno para lograr su salida.
Emplazó a Rodríguez, a quien dijo 'respetar mucho', y a Merentes, con quien también afirmó tener una buena relación, a que dijeran si era cierto lo que había dicho Mezerhane.
'Bajo ningún concepto podía estar de acuerdo con que un banquero vaya a poner mano en Globovisión', subrayó, y reiteró su apoyo a Zuloaga por haber afirmado que el canal 'ni se compra ni se vende'.
Admitió que ambos tuvieron 'diferencias', pero añadió: 'No diría que son irreconciliables'.
Dijo también no sentir 'ningún rencor' y señaló que le daba 'un voto de confianza a Zuloaga', con respecto al futuro de la cadena, aunque reconoció que está en las manos de éste vender o no vender.
Una jugarreta
'El Gobierno debe estar feliz', comentó. Y añadió: 'Para afirmar que ha presionado debería escuchar la respuesta' de Rodríguez y Merentes.
Ravell dijo que tenía 'un proyecto comunicacional muy bueno'
Denunció una 'jugarreta del Gobierno' por haber suspendido, el mismo día en el que se iba, las medidas cautelares que afectaban a Zuloaga y a su hijo por un proceso abierto en su contra. Reuters/EFE REGRESAR |