El edificio Los Andes, el hotel León de Oro y el Teatro Principal forman parte de una lista de edificaciones que pasaron a manos del Estado en 2005 por su valor patrimonial
El presidente de la República, Hugo Chávez Frías, caminaba por la plaza Bolívar de Caracas como si por años no hubiese pisado una cuadrícula que queda a pocas calles de su despacho de Miraflores. Se estaba transmitiendo el programa Aló, Presidente el domingo 7 de febrero de 2010. Los televidentes podían escuchar sus dictámenes mientras transitaba por las cuadras originarias de la capital.
--Recuerden que viene el 19 de Abril, el 5 de Julio, el Bicentenario, hay que arreglar todos los detalles--ordenó.
Los funcionarios tendrán que apurarse. Para el Bicentenario faltan apenas dos meses.
Le pareció que la plaza Bolívar estaba "bonita" pero le faltaban "detalles" (en realidad la grama escasea bajo unos árboles que dejan ver aquí y allá restos de tiña).
--Ese edificio ahí ¿qué es? Ese era un teatro antiguo ¿no era? ¡Ajá! Pero eso está en manos del Gobierno--dijo regocijante.
El Presidente se refería al Teatro Principal, que hace 5 años fue expropiado (junto con otras edificaciones históricas) por la Alcaldía Metropolitana, que emprendió unas reparaciones que están paralizadas.
Quienes han podido ver su interior ahora clausurado aseguran que lo que fue un elegante cine fue destruido por las remodelaciones.
Exprópiese.
Luego Chávez miró hacia el sur y vio el edificio La Francia, que está ubicado en la esquina.
--Este es un edificio que tiene comercio privado de joyería--le indicó el alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez.
--¡Exprópiese! ¡Exprópiese!-exclamó el Presidente.
Durante los 11 años de la revolución, el Gobierno ha expropiado numerosos edificios, algunos de los cuales están a punto de caer a pesar de ser bienes patrimoniales. Basta bajar unas cuadras al teatro Junín, adquirido por la Alcaldía Metropolitana. O andar pocos metros al este, hasta la esquina de Traposos, para ver al hotel León de Oro, cuyos trabajos fueron paralizados.
El edificio La Francia es un Bien Cultural de la Ciudad, calificado así por el Instituto de Patrimonio Cultural. Con esta condición ya el Estado garantiza sin necesidad de expropiación que la edificación sea protegida.
Cuando el IPC publicó su catálogo de bienes de Caracas en 2009, que incluía 1.216 edificaciones, la mayoría privadas, generó en la opinión pública el temor a las expropiaciones masivas. En ese momento salió al paso el consultor jurídico de la institución, Octavio Sisco, para aclarar que el nombramiento de edificaciones como bienes no significaba la expropiación sino la obligación del mantenimiento "sin menoscabar el derecho a la propiedad".
El Partido Socialista Unido de Venezuela propuso hacer en La Francia un museo de la revolución. Hannia Gómez, representante de la Fundación de la Memoria Urbana, destaca que cambiar el uso a un edificio como La Francia (centro joyero desde hace 60 años) es un robo a la identidad cultural de Caracas. "La ciudad se caracteriza por determinados usos; ese edificio es por tradición para joyería, no puede ser utilizado como un museo pues se necesitaría una doble altura que no tiene. Si lo hacen, van a destruirlo por dentro".
Gómez dice que hay sitios desocupados a escasos metros de La Francia: en el ala norte de la plaza Bolívar hay un terreno propiedad del Estado, que fue estacionamiento de la Gobernación y ahora está vacío. El teatro Rialto fue expropiado para ser una escuela de arte y lo que hay allí son oficinas. Para ella esto es una demostración de que no existe un plan maestro para la recuperación del centro histórico. "Hay muchísima declaratoria de patrimonio, pero no una política para la conservación del casco", añade. Una de las pruebas, dice, son las remodelaciones que ha hecho Fundapatrimonio sin respetar la arquitectura original.
Corazón.
El Presidente concluyó en su "gira" de una cuadra a la redonda: "Tenemos que convertir esto en un gran centro histórico, que lo es, pero retomar un proyecto arquitectónico, histórico... Estamos en el corazón de Caracas".
Para emprender cualquier proyecto se requiere un concepto de casco central, que no existe, según la directora de la Asociación Civil para el Rescate del Patrimonio Histórico Venezolano, Iris Rangel, quien lleva varias décadas denunciando el creciente deterioro del centro de Caracas. Gómez añade que por la misma falta de proyecto, Fundapatrimonio ha intervenido edificaciones como el Teatro Nacional o El Calvario sin respetar la obra original.
El departamento de prensa de Fundapatrimonio señala que las remodelaciones forman parte del Plan Caracas Socialista, un proyecto de rescate de plazas, parques, barrios y monumentos con ayuda de las comunidades.
Pero los expertos aseguran que las expropiaciones sin criterio le cambian la cara a la capital. Para ellos, Caracas se distancia cada vez más de sus orígenes. Es otra. REGRESAR |