Desde su puesta en marcha en enero 2008, hasta la actualidad, el bolívar fuerte ha perdido 40,86% de su valor, motivado a varias razones que han influido en detrimento del signo monetario, tales como la devaluación, el impacto del dólar permuta, un alto gasto público en relación con el tamaño de nuestra economía, una importante caída en el sector productivo nacional, unida a una baja inversión privada, precariedad de los servicios públicos, incluyendo electricidad y agua, y la evidente lentitud de Cadivi, entre otros aspectos.
Esta pérdida del poder adquisitivo es consecuencia de una alta inflación, que como bien sabemos es un impuesto, que afecta a toda la sociedad, pero que incide con mayor fuerza en los sectores más pobres, en vista de que no tienen cómo cubrirse de la inflación mediante activos, ya que su capacidad de ahorro es mínima, pues 45% de su ingreso, aproximadamente, se dedica a la compra de alimentos. A esto debemos adicionar que, para marzo, veremos una importante alza en la inflación, porque el Gobierno se ha visto en la necesidad de elevar los precios de algunos alimentos básicos regulados y sacar otros de la lista de precios controlados.
Las últimas cifras del BCV señalan que en los dos primeros meses de 2010 los alimentos acumulan una inflación de 1,9%, no obstante, los alimentos elaborados, exentos de controles y que se miden por el núcleo inflacionario, muestran aumento de 5,4%, en el mismo lapso, lo que refleja grandes distorsiones de nuestra economía e inflación represada.
Estos hechos han contribuido a determinar una caída en el consumo, lo que conduce a una disminución en la demanda, que a su vez conlleva a un descenso en la oferta. Adicionalmente observamos que la devaluación agrava el tema, dado que la misma tiene un impacto en el alza de los precios. Productos básicos como alimentos y medicinas se importan ahora con un tipo de cambio de Bs.F. 2,60 por dólar, es decir, un incremento de 21% respecto al antiguo 2,15. En los dos primeros meses del año observamos que los precios en el sector salud se han elevado en 5,6%, transporte 4,4% y productos pesqueros 4,2%, mientras que la inflación acumulada en el primer bimestre fue de 3,3 %.
La suma de estas realidades ha impactado el poder adquisitivo del bolívar fuerte, cuyo valor actual equivale a 0,5914 bolívares fuertes de enero 2008, fecha de instauración del nuestro signo monetario. Esto significa que con un bolívar fuerte, hoy se pueden adquirir bienes y servicios que al inicio de enero 2008 costaban Bs.F 0,5914, lo cual implica una pérdida de su valor de 40,86% desde su implantación. De enero 2008 hasta febrero 2010, la inflación acumulada de precios al consumidor en el país muestra un aumento de 69,1%.
Es importante destacar, que el cálculo para medir la pérdida del poder adquisitivo del bolívar fuerte venezolano se efectúa a través de una fórmula que tiene como base un bolívar fuerte del mes de enero 2008, dividido entre la inflación venezolana mes a mes desde entonces (Bs.F 1 / (1+ inflación venezolana mes a mes)). REGRESAR |