Henrique Salas Römer malogra los propósitos democráticos por ambiciones personalistas y ya algunos las definen como pretextos para mantener una monarquía en la región carabobeña. Dos circunstancias terminaron de malograr la unidad en el estado. La primera surge con los discursos pronunciados en la inauguración del comando de Proyecto Venezuela y el lanzamiento, apresurado y sorpresivo, en medio de tensiones, de sus candidatos, entre ellos Julio César Rivas.
Salas Römer se atrevió a calificar a los opositores no seguidores su línea dura de mercenarios políticos que conspiran contra la unidad regional y que actúan con consentimiento del Gobierno nacional. ¿Pretende volver al eterno papel de víctima política, cuando ya el pueblo comienza a darse cuenta de que desean ser protagonistas absolutos? La Mesa de la Unidad visitó Valencia. Se generaron trifulcas cuando los muchachos intentaron ingresar sin permiso. Para algunos, Proyecto Venezuela ya es un estorbo para la unidad política en Carabobo. La oposición quizá no perderá, porque en el pueblo ya se siente el descontento hacia Proyecto Venezuela tanto como hacia el PSUV.
LUIS A. GONZÁLEZ MANRIQUE C. I. 7.107.215 REGRESAR |