L a apertura del mercado cambiario en Venezuela, cerrado durante casi un mes, bajo las nuevas medidas de acceso a dólares en lo que se considera una tercera divisa oficial y que se regirá bajo la mirada del Banco Central de Venezuela, ha puesto al sector de la informática y electrónica de consumo a un pequeño paso de la quiebra.
Y es que la decisión gubernamental de sólo permitir un máximo de liquidación de divisas de $300 mil mensuales por empresa, bajo este tercer mecanismo, reduce las posibilidades de los mayoristas, distribuidores y compañías instaladas en Venezuela de importar más del 90% de los productos que hasta hoy día comercializaban en el país.
'En nuestro caso, que desde hace años no recurrimos a Cadivi, porque sabemos que no liquidará los dólares para importar equipos electrónicos, la decisión del Gobierno nos lleva a la quiebra, pues esos 300 mil dólares mensuales a los que tendremos acceso de manera oficial sólo cubren un 6% de nuestras importaciones y es prácticamente el monto que la compañía invierte en partes y piezas de productos para reparación en el país' dice el presidente de una de las empresas japonesas más importantes instaladas en el país desde hace décadas.
En Venezuela, la industria electrómil millones de dólares al año para abastecer al mercado, monto que se reparte entre unas 30 empresas dedicadas a la importación y comercialización de productos como televisores, equipos de sonido, entre otros.
Y como desde hace años la mayoría de esas necesidades no son cubiertas por el administrador oficial del dólar en el país, Cadivi, las empresas tomaron la decisión de migrar la mayor parte de sus importaciones al mercado permuta, pero bajo la nueva regla, el acceso sólo cubrirá 9,1% de las importaciones en promedio, lo que prácticamente las condena a la quiebra. 'Si eso es así, estamos muertos', dice un ejecutivo del sector representante de una de las empresas transnacionales que comercializan equipos en el país.
'En promedio, cada una de nosotras importa unos 3,5 millones de dólares mensuales en productos (unos $100 millones al mes entre 30 compañías), por lo que el nuevo sistema sólo cubrirá un mínimo porcentaje y el resto no podremos importarlo de otra forma, pues corremos el riesgo de caer en ilícitos cambiarios. En pocas palabras, estamos camino a la quiebra', destaca.
El mismo destino abarca a las empresas que comercializan equipos de computación, accesorios y periféricos, entre otros que requieren de unos 900 millones de dólares anuales para cubrir las necesidades del país, gran parte de ellos obtenidos a través del mercado permuta.
'Si el Ministerio del Comercio y Cadivi comenzaran a fluir realmente y a entregar la mayoría de las licencias de importación y los dólares que requiere la industria a 4,30, el acceso a ese tercer mercado sería realmente marginal, pero en la práctica se sabe que no será así, lo que irremediablemente llevará a todos los sectores de la economía a una paralización en los próximos meses y, por supuesto, la quiebra, porque no podrán acceder a otro mecanismo de acceso a dólares', considera un alto ejecutivo de la industria.
Las palabras del presidente de la República Hugo Chávez en días pasados, acerca de liderar una guerra económica para acabar con la economía capitalista y la empresa privada considerada apátrida por su Gobierno, han comenzado a hacer efecto, pero en ese arrastre, el Ejecutivo no ha medido el impacto en la inflación, el desempleo y, por supuesto, la crisis social que generará. REGRESAR |