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La masa no está para bollos. Hay demasiadas manos metidas en el caldo y esto se está poniendo morado. Por eso no hay que apresurarse, recuerden que, a veces, en la puerta del horno se quema el pan. Con todo esto pareciera que al régimen se le está poniendo la arepa cuadrada, cosa que empeorará cuando el pueblo se dé cuenta de que no se le ve el queso a la tostada. O sea, está poniendo la torta.
Antes de seguir, quiero aclararle al ministro Lara que en estas líneas no hay ningún intento de mensaje subliminal ni nada que pretenda subvertir el orden constitucional, para que no me pase lo mismo que a CNN y a Globovisión.
No, señor, lo que quiero es entretenerlos con estas líneas divagando en torno a la estrecha relación que hay entre la palabra y la cocina.
Nuestro lenguaje cotidiano está preñado de alusiones culinarias y, sin darnos cuenta, utilizamos para comunicarnos un código donde el marco referencial es la cocina.
Bien sean métodos de cocción, nombres de plantas o animales, utensilios, condumios populares, hemos establecido una verdadera gramática cuyos orígenes sería bueno investigar.
¿Cuál es el sinónimo de corrupción? Cada vez que se descubre que un funcionario público trajina con fondos ajenos se habla de que está metido en un guiso o de que en tal licitación hay guiso de por medio. Incluso, hay algunos que reciben apodos de pimentón porque siempre están metidos en el guiso. Y la culpa no es de la cocina.
Si vamos más allá, veremos que lo que más temen es que alguna vez se destape la olla.Y esto, sólo puede hacerlo una prensa libre.
En periodismo, cuando se trata de especulaciones, hablamos de montar la olla. Si sospechamos de alguna cosa afirmamos que aquí se está cocinando algo. Nada nos alegra más que sorprender a alguien con las manos en la masa.
En ese caso está frito, aunque sea más bueno que el pan. Pura mala leche no más.
Mientras el gobierno raspa la olla la oposición está vuelta un arroz con mango.Ya casi nadie come dulce de lechosa. Obviamente es el régimen el que tiene la sartén por el mango. Hasta ahora le ha tocado puro lomito y a la oposición sólo el pellejo, pero nadie puede impedir que se voltee la tortilla o que la cosa se empastele. Sería para chuparse los dedos.
¿Quién está seguro de comerse las hallacas este diciembre?
Nadie. Con lo de RCTV, muchos sienten que les pasaron gato por liebre, como a Franklin Virgüez, pero ni modo. La mesa está servida y esto es lo que hay. Todo está a punto de caramelo.
Como ven, esta nota de subliminal no tiene nada. En este periódico hablamos claro y raspao. Llamamos al pan, pan, y al vino, vino. Con esta sopa de letras, ya me estoy preparando para escribir cuando llegue la censura.
La salsa que es buena para el pavo, también lo es para la pava. REGRESAR |
| Fecha publicada: 04/06/2007 Fuente: TalCual Tema: comida
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