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Un saco de harina de trigo de 45 kilogramos cuesta 56.000 bolívares. En el año 2003, valía 23.000 bolívares y en febrero todavía estaba a 47.000 bolívares. En tres meses, el precio subió más de 20% y el pan sigue regulado a 2.520 bolívares el kilo desde el año 2004.
Al precio de este producto hay que sumar el costo del transporte que alcanza 76.000 bolívares por un cargamento de 50 sacos.
Los panaderos siguen vendiendo pan al precio indicado por la gaceta pero ¿por cuánto tiempo? Cuando las ganancias con el pan bajan, la mayoría incrementan el precio de otros productos como el café cuya tarifa varía mucho según las zonas de Caracas. El café pequeño oscila entre 700 y 1.250 bolívares. Para un grande, los comerciantes del centro no cobran más de 1.500 bolívares cuando en el este de la ciudad cuesta hasta 1.000 bolívares más.
Inventario.
Yelitza Salazar, vendedora en la panadería Los Nietos en Altamira, se acostumbró a las nuevas reglas del diálogo comercial. "Si vienen por la noche, es probable que no encuentren leche o yogur, pero explicó amablemente las cosas, los clientes ya no se enojan como antes y regresan el día siguiente", dijo.
Jorge Rodríguez, gerente del local, comentó: "Antes el proveedor me despachaba 12 cajas de leche diarias. Sigue llegando cada día, pero poco, una caja de leche completa y otra, de semidescremada. Los jugos pasteurizados, también llegan muy pocos".
Del otro lado de la plaza de Altamira está la panadería Leonor. Jorge Córdova, empleado de esta tienda, describió las mismas dificultades. "La leche completa es la que más escasea. Necesitaría 8 cajas diarias pero el proveedor sólo nos trae 2. También tenemos fallas con los yogures. Podríamos vender 60 al día pero llega una caja de 24 por la mañana y al mediodía no queda", señaló.
En el oeste de la ciudad, Geraldine González trabaja en le panadería M en la plaza Miranda. "El distribuidor trae la leche necesaria para el café, es decir 2 cajas de 12 botellas. Pero para vender, no hay desde hace mucho tiempo. El gerente pide también yogur líquido, pero desde que trabajo, aquí no recuerdo haberlo visto", expuso.
Una cuadra más allá, en el Silencio, Miguel Dos Santos reconoció que hay un abastecimiento irregular, pero sin que llegué a ser problemático. REGRESAR |
| Fecha publicada: 05/06/2007 Fuente: El Nacional Tema: comida
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