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El Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) sacó esta semana a los realizadores de sus estudios y los puso a debatir. Tras la notificación recibida por un grupo de cineastas, quienes por disposición de este ente deberán “aportar” varias de sus producciones a la grilla de TVes, el gremio sostiene reuniones extraordinarias para evaluar los alcances legales de la medida.
Iván Zambrano, presidente de la Asociación Nacional de Autores Cinematográficos (ANAC) ; y Thaelman Urguelles, presidente encargado de la Cámara Venezolana de Productores de Largometrajes (Caveprol), explicaron que los cineastas están de acuerdo con la transmisión de sus producciones a través de TVes, siempre y cuando la comercialización de éstas no se vea afectada y se cancelen los correspondientes derechos de autor.
Según Zambrano, el CNAC solicitó películas a varios cineastas, entre ellos Román Chalbaud, José Ramón Novoa, Elia Schneider, Carlos Azpúrua, Alberto Arvelo, Jacobo Penzo y Diego Rísquez, alegando una cláusula de los contratos de financiamiento, según la cual las obras en las que participa el Estado pueden ser difundidas con propósitos culturales. “Sin embargo, no están pidiendo las películas para efectuar un cineforo –por poner un ejemplo de lo que está previsto en esa cláusula–, sino para ser transmitidas en un canal de señal abierta, lo cual afectaría la explotación comercial en video y otros medios”.
En las reuniones gremiales –en las que participan conjuntamente los afiliados a la ANAC y a Caveprol– se están evaluando desde el punto de vista legal los contratos que individualmente suscribieron cada uno de los cineastas con el CNAC, a fin de tomar acciones. Hasta el momento, la principal piedra de tranca que tiene TVes para hacerse con los derechos de las películas solicitadas es que algunas de ellas ya fueron adquiridas por otros canales comerciales.
Es el caso de Garimpeiro y Huelepega, compradas por RCTV; y de Manuela Sáenz, cuyos derechos están en manos de Venevisión.
La otra arista del problema son, por supuesto, los derechos de autor. “No se trata de que los cineastas tengamos un boicot contra TVes, sino que los derechos para transmitir las películas se pagan.
El mercado en el cual colocamos nuestras producciones es muy reducido, y si perdemos la oportunidad de negociar los derechos de las películas con la televisión nos vamos a ver injustamente afectados”, dice Urguelles.
El presidente encargado de Caveprol explicó que son frecuentes los intercambios entre los realizadores y los canales de televisión abierta. Estos últimos adquieren los derechos de las películas a cambio de publicidad y promociones durante los estrenos. La otra modalidad es la compra directa de los derechos. Por un filme venezolano, la televisión comercial paga entre 10 y 15 mil dólares. “No tenemos ningún problema con que nuestras películas sean transmitidas por TVes, pero aspiramos a una justa remuneración.
Y en ese sentido, confiamos en la buena voluntad del presidente del CNAC, Juan Carlos Lossada”.
Los cineastas enviaron una comunicación al CNAC el pasado martes, pero aún no han recibido una respuesta.
• “SEGUIMOS DENTRO DEL CNAC”
Mientras el Ministro del Poder Popular para la Cultura, Francisco Sesto, dejó en manos de la consultoría jurídica la expulsión de las organizaciones gremiales del directorio del CNAC, Iván Zambrano, presidente del ANAC, afirma que esta asociación no ha desvinculado de las actividades del ente estadal, en las cuales participa al amparo de la Ley de Cine.
Sin embargo, aún no se han podido sentarse a conversar con el presidente del CNAC, Juan Carlos Losada. “No ha habido reunión por órdenes del ministro”, dice.
A principios de semana, la ANAC le envió una misiva a Sesto, en la cual le piden que rectifique su posición. “No podemos desaparecer sólo porque el ministro lo dice” REGRESAR |
| Fecha publicada: 08/06/2007 Fuente: El Mundo Tema: medios
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