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Más de 19 millones de venezolanos usan teléfonos celulares, de acuerdo con las cifras suministradas por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, en su informe del primer trimestre de 2007. El éxito de la penetración de esta tecnología esconde, sin embargo, un dolor de cabeza ambiental, pues parte de los componentes que se utilizan en estos aparatos de comunicación se consideran altamente contaminantes y, por lo tanto, un peligro para la salud humana si son desechados de manera inadecuada.
El problema adquiere una dimensión preocupante si se piensa en la alta rotación de equipos de este tipo que existe en un mercado como el venezolano, y que hace que más de un usuario guarde hasta tres o cuatro teléfonos, cargadores y baterías en desuso, en algún olvidado cajón. Las baterías de los celulares están entre las partes de manejo más delicado, pues contienen metales como cadmio y níquel, que -de desecharse en sitios inapropiados- pueden contaminar las fuentes de agua y llegar a ser consumidos por el ser humano a través de plantas y animales.
En países latinoamericanos, como Brasil, donde existen más de 90 millones de usuarios de teléfonos celulares, o México, donde alrededor de 40 millones de personas tienen aparatos de ese tipo, se han anunciado iniciativas legales para tratar de atajar el problema ambiental que puede traer esta basura tecnológica.
En Venezuela la discusión no parece figurar en una agenda de prioridades, aunque Jacqueline Faría, ex ministra del Ambiente y nueva presidenta de Movilnet, anunció en una entrevista en un canal de televisión, que la compañía cuyo mando acaba de asumir tiene la intención de abrir un programa de reciclaje de celulares, que sería el primero de su tipo en el país. Sin embargo, se trata de una idea que todavía está en proyecto, aclara María Rosa García, coordinadora de comunicaciones de la empresa.
Tiempos de e-basura.El impacto de la acumulación de desperdicios electrónicos es tan grande que hasta se ha acuñado un término para definirlo: la e-waste o e-basura. A pesar de la vinculación de esa palabra con la informática y las telecomunicaciones, también abarca otro tipo de aparatos, como los electrodomésticos, los juguetes electrónicos y los bombillos fluorescentes.
Cerca de 40 millones de toneladas métricas de estos residuos se botan anualmente y sólo una mínima parte se recicla, en parte porque se requiere una tecnología desarrollada para hacerlo, señala una noticia publicada en el sitio www.
ewaste.ch.
Ante la ausencia en el país de esfuerzos para la recolección de celulares en desuso, surgió el año pasado una iniciativa que aspira a convertir la basura tecnológica en recursos económicos, para ayudar a las 90 casas hogares que mantiene en todo el país la Asociación Venezolana de Educación Católica. Luis Piñango, coordinador de la campaña de recolección denominada + Futuro que cumplirá un año el próximo 21 de junio, explica que han logrado, hasta los momentos, reunir 25.000 piezas, entre celulares, baterías y cargadores.
En principio, la iniciativa fue impulsada por la Cantv, aunque el mayor peso ha sido asumido por la AVEC, que mantiene 1.028 puntos de recolección en sus escuelas. Luego de clasificar las piezas, el siguiente paso será exportarlas a la compañía Recellular, empresa estadounidense que recicla las piezas.
Estos equipos se venden luego nuevamente, aunque Piñango asegura que no vuelven a ser comercializados en Venezuela, porque la legislación prohíbe la venta de piezas recicladas.
La venta de los celulares recolectados, aclara, no se ha concretado todavía porque esperan por los permisos oficiales. La intención de la AVEC es continuar con la campaña de recolección por lo menos hasta el año próximo, y para ello mantiene la información sobre el tema en el sitio de Internet www.avec.org.ve. REGRESAR |
| Fecha publicada: 12/06/2007 Fuente: El Nacional Tema: telecom
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