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Cuando una película es proyectada en una sala de cine, llega a un número muy reducido de personas, pero cuando es trasmitida por televisión se convierte en un producto cultural de dominio público. Este es el argumento que esgrime el presidente del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), al solicitarle a un grupo de realizadores venezolanos sus producciones para alimentar la programación del recién creado canal TVes.
–¿Los cineastas que cedan algunas películas a TVes recibirán el pago de sus derechos de autor?
–El Estado ya pagó. A través del CNAC, ha venido haciendo un esfuerzo gigantesco por tratar de contribuir con la existencia de un cine propio en Venezuela. Y en ese sentido, prácticamente la única condición que ha puesto es que se le reconozca el derecho de difundir –con propósitos culturales– las obras que promueve y financia. Lo que hemos hecho recientemente es solicitar la comprensión de los realizadores venezolanos para que estas películas puedan ser exhibidas con el propósito cultural correspondiente ante las grandes mayorías.
No hay que olvidar que las obras cinematográficas, cuando se exhiben en las salas, sólo llegan a una porción muy pequeña de la población, y no es sino cuando llegan a la pantalla televisiva cuando pueden ser del dominio general y colectivo del país. Por eso estamos implementando esta medida.
–Pero el acuerdo entre los cineastas y el CNAC no contempla la cesión de derechos de transmisión televisiva.
–La medida está perfectamente amparada en los entendimientos contractuales que los realizadores han venido desarrollando durante muchos años con el CNAC, pues las obras serán difundidas a través de un canal cultural de servicio público. Y no creemos que se vea afectada la comercialización de sus obras, pues no se trata de producciones recientes.Todos los filmes solicitados tienen más de 5 años.
–Los cineastas dicen que no fueron consultados, ¿están oficialmente fuera del CNAC?
–Hay una situación en la cual el Ministerio del Poder Popular para la Cultura no reconoce la representatividad de la Asociación Nacional de Autores Cinematográficos (ANAC), ni de la Cámara Venezolana de Productores de Largometrajes (Caveprol), respecto a las instituciones que conforman la Plataforma de Cine y Audiovisual, especialmente el CNAC. Así que está por aclararse el reconocimiento que el ministerio haga de la vocería de los cineastas en instancias como el Comité Ejecutivo y el Consejo Nacional Administrativo del CNAC, donde la ANAC y Caveprol han tenido una representación durante los últimos 12 años. Eso es una materia de orden jurídico –pero también político– que se está analizando.
–¿La medida implica sustituir a estos dos gremios por otros?
–Tengo entendido que desde hace varios meses se han venido desarrollando acciones de parte de numerosos cineastas venezolanos para asociarse en una nueva agremiación, fuera de la ANAC y Caveprol.
–¿No hay posibilidades de diálogo?
–El diálogo con los cineastas está garantizado individualmente, por el genio creador y el respeto que el Estado debe tener por el individuo que hace cine. De hecho, no ha habido ningún tipo de interrupción en la comunicación entre las instituciones y los creadores, individualmente considerados. Lo que hay en este momento es una situación de orden institucional con relación al reconocimiento de los gremios que los representan. REGRESAR |
| Fecha publicada: 12/06/2007 Fuente: TalCual Tema: cultura
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