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Desde su fundación en 1908, la Electricidad de Valencia (Eleval) inició una experiencia de integración voluntaria con las comunidades a las que surte del servicio eléctrico.
Desde hace cinco, el programa de integración con la comunidad, que comenzó atendiendo problemas relacionados con la lectura correcta de medidores, recepción de facturas, convenios de pago o "sinceración" de deudas, se transformó en la concienciación de los problemas de seguridad por parte de las comunidades populares, donde no existía noción de lo que es la seguridad asociada al servicio eléctrico, y la responsabilidad que tienen esos sectores cuando sus habitantes se conectan al servicio de forma indebida o "puentean el medidor", situaciones que constituyen elementos de inseguridad muy importantes.
Rosa Elena Villalobos, jefe de la Unidad de Negocios y Comercialización de Eleval, explicó que la compañía ha trabajado durante los últimos años en reforzar el conocimiento de cuáles son los elementos de seguridad básicos que dependen de la empresa y cuáles son responsabilidad del cliente, para poder lograr un uso más eficiente de la energía y establecer una relación en la que ambos sectores obtengan beneficio.
Esto dio pie al desarrollo de programas de formación, recuperación de las redes de baja tensión, recuperación y cambio del alumbrado público en las áreas más críticas de las comuni- dades.
Actualmente los programas de integración Enlace Comunitario, Medidor Único, Calidad Ambiental, Apoyo a la Cultura y el Deporte y Mantenimiento de Alumbrado Público, se adelantan en 70 comunidades ubicadas en Valencia, Naguanagua, San Diego, Guacara y Los Guayos, que son los cinco municipios de Carabobo que atiende Eleval.
Integración renovada
En el 2002 la empresa eléctrica transformó y consolidó su proceso de integración con la comunidad, consolidando sus programas permanentes con objetivos y metas definidas, presupuesto y planificación anual.
La integración de la empresa con las comunidades a las que sirve tiene como objetivo fundamental mejorar la calidad de vida de los usuarios y de la colectividad en general.
Villalobos explica que además de las actividades normales de lectura, facturación, cobro, instalación de medidores y oficinas comerciales y de atención al cliente, esta empresa se enfrentaba a problemas específicos en algunas comunidades de Valencia, especialmente con las de más bajos ingresos.
"Quisimos definir un nuevo modelo de atención al cliente para las comunidades de bajos ingresos y allí emergió el proyecto Eleval con la comunidad".
Surgió entonces la idea de que el usuario tenía que cambiar la percepción que tenía de la empresa y que la viera no solamente como la compañía que suministra y cobra un servicio, sino que la percibiera como un miembro más de la comunidad.
Apoyo a la comunidad
La fundación Electricidad de Valencia, bajo la dirección de Surama Nassar, es un ente a través del cual la empresa realiza actividades de responsabilidad social con énfasis en el área médico-asistencial y cultural.
La institución se enfoca en el mantenimiento y recuperación de instalaciones hospitalarias. Su trabajo más reciente consistió en la recuperación de nueve salas del hospital de niños Doctor Jorge Lizarraga, que es parte de la Ciudad Hospitalaria Doctor Enrique Tejera, de Valencia.
Por otra parte, en el área cultural, desde 1936, año de su fundación, el Ateneo de Valencia ha recibido importantes aportes económicos para la consolidación de ese complejo cultural. REGRESAR |
| Fecha publicada: 18/06/2007 Fuente: El Universal Tema: petroleo
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