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Un nuevo método para producir combustible a partir de la fructosa, una forma de azúcar simple encontrada en las frutas y en la miel, fue descubierto por científicos estadounidenses.
Lo novedoso es que los investigadores reunieron en su procedimiento las ventajas de dos procesos: el biológico y el químico.
Para la obtención de biocombustibles, largas cadenas de carbono deben ser fraccionadas en pequeños grupos sin que se pierda demasiada energía química de la biomasa original.
El proceso para la producción de 2,5dimetilfurano, desarrollado por el grupo encabezado por Dumesic, comienza con la degradación enzimática de almidón y celulosa. Del almidón se obtiene glucosa, que es convertida luego en fructosa.
Posteriormente, la molécula de 2,5dimetilfurano es producida por un proceso químico-catalítico.
El 2,5-dimetilfurano tiene un rendimiento energético 40% mayor que el etanol, el único biocombustible que es producido hasta ahora en grandes cantidades.
Más ventajas Pese a que aún se deben superar algunos inconvenientes hasta que el 2,5dimetilfurano pueda ser introducido en el mercado, podría ayudar a reducir la dependencia del petróleo.
Los combustibles obtenidos de biomasa son, en comparación con los productos derivados del petróleo, menos contaminantes.
Aunque por el momento el etanol es el único combustible renovable potencialmente sostenible, presenta la alta volatilidad y la contaminación por la absorción de agua de la atmósfera, además del bajo rendimiento energético.
Los biocombustibles, sin embargo, se perfilan como uno de los productos que mejor pueden satisfacer las necesidades energéticas del planeta. REGRESAR |
| Fecha publicada: 21/06/2007 Fuente: Primera Hora Tema: petroleo
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