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Los expertos afirman que para garantizar el óptimo desarrollo del feto, las madres deben consumir una dieta balanceada que asegure la absorción de una importante sustancia conocida como vitamina B9 o ácido fólico.
Cuando una mujer conoce que pronto va a ser mamá, lo primero que desea saber es qué debe incluir en su dieta diaria para que el embarazo llegue a feliz término y su bebé pueda nacer totalmente sano. Por esta razón, los especialistas siempre tratan de tener en su consultorio folletos que señalan un mensaje muy preciso: aumentar el consumo de ácido fólico, ya que esta vitamina del complejo B vitaliza el proceso de la multiplicación celular, por lo cual previene importantes alteraciones en el cerebro y la médula espinal del feto.
Algunos de estos trastornos son la espina bífida, patología congénita que se caracteriza por una falta del cierre de los arcos posteriores que ensamblan la columna vertebral; y anencefalia, un serio subdesarrollo del cráneo y cerebro del recién nacido.
Si las futuras madres no incluyen en su régimen alimenticio las proporciones adecuadas de ácido fólico (vitamina B9), también corren el riesgo de que el bebé nazca prematuro, con bajo peso y que no presente una adecuada multiplicación celular, lo cual puede traer como consecuencia la aparición de Síndrome de Down, enfermedad que se origina por una alteración del cromosoma 21, lo cual genera un grado variable de retraso mental en el infante que lo puede discapacitar cognitivamente para toda su vida.
Otra de las patologías que puede causar la ingesta inadecuada de ácido fólico es la hendidura labio-palatina, mal denominada “labio leporino”, que se caracteriza porque el bebé no logra la fusión adecuada de las porciones del labio superior, lo cual hace que nazca con una abertura entre la boca y la nariz, tanto en la cara como en su paladar.
Para evitar estos daños severos en el recién nacido, los especialistas aconsejan que las mujeres (en los 3 meses previos a quedar embarazada) ingieran 400 microgramos de ácido fólico diarios, cantidad que debe ubicarse en 600 microgramos al día en el caso de las futuras madres.
Otra recomendación es la ingesta abundante de ciertos alimentos, como espinaca, batata, tomate, berro, zanahoria, cambur, melón, toronja y jugo de naranja. Sin embargo, según el Instituto de Seguridad Alimentaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, España, algunos de estas comidas pierden, hasta en un 60%, las cantidades de ácido fólico cuando se hierven a altas temperaturas. Además, la rutina diaria que exige las grandes ciudades hace que las personas no tengan tiempo para ingerir constantemente vegetales y frutas.
Por esta razón, lo ideal es consumir ácido fólico de forma sintética, la cual garantiza que el organismo de la futura madre y el feto reciban las cantidades adecuadas de esta sustancia, que también ayuda al desarrollo de los glóbulos rojos, disminuye el riesgo de enfermedades como cáncer de ovario y de colon.
Debido a estos beneficios, el ácido fólico es sin duda la vitamina que regenera tu vida y garantiza el desarrollo óptimo de tu bebé.
Fuente: Doctor José Ramón Medina. Ortopedista, especialista en espina bífida. Asesor médico de la Asociación Venezolana de Espina Bífida. REGRESAR |
| Fecha publicada: 29/06/2007 Fuente: TalCual Tema: salud
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