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Construcción atrae 50% de la inversión en el país. Cuatro años consecutivos de crecimiento en el sector de la construcción tomaron por sorpresa a constructores y proveedores que se han quedado cortos en su capacidad de satisfacer la demanda.
Cuando aún no se han cerrado las cuentas del primer semestre, todo pareciera indicar que 2007 también dejará buenos dividendos para las empresas del sector de la construcción que sigue una tendencia positiva desde comienzos de 2004.
El optimismo se apoya en los números. Más de 50% de la inversión nacional está siendo destinada a obras de construcción, particularmente en infraestructura. Según las cifras del Banco Central, el sector representa la segunda actividad más importante del ámbito económico después del de la banca y seguro.
El impulso está apoyado en las inversiones que desde 2003 viene realizando el Estado a través de sus diversas instancias de contratación de obras. Para el primer trimestre de 2007, la actividad registró un incremento de 26,5%, que siguió al crecimiento en las obras residenciales y no residenciales demandadas por el sector privado.
Los recursos provenientes del Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden) están siendo dirigidos a obras de vialidad, infraestructura, educación, salud y defensa. Por el lado del sector privado, la flexibilización de las condiciones de financiamiento para compradores y promotores ha multiplicado la producción de viviendas y centros comerciales.
En cuentas gruesas, el sector desplegó sus velas en 2006 con una inversión de más de 8 billones de bolívares en proyectos de infraestructura, 2 billones en obras petroleras y alrededor de 2 billones más en vivienda. La cifra puede ser similar este año, con mayores desembolsos en vivienda, señala Irwin Perret-Gentil, presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción.
“El presupuesto no tiene nada que ver con lo que se hace, ya que están los fondos del Fonden, que pasan a ser casi tan importantes como el presupuesto”, precisa Perret-Gentil.
La reactivación pareciera haber tomado por sorpresa al sector, que muestra rezagos importantes que conducen a cuellos de botella en la cadena de producción y la contratación de mano de obra calificada.
Parte de las inversiones que se están haciendo cubren este desfase que por más de 15 años se ha venido acumulado. Los problemas de suministros son evidentes en maquinarias pesadas, agregados y arcillas, donde la mora en inversión es muy grande. La producción resulta insuficiente para atender la nueva demanda.
Perret-Gentil explica que, adicionalmente, la Ley de Minas para Materiales Metálicos y no Metálicos aprobada en primera discusión en la Asamblea Nacional ha causado mucha incertidumbre en el sector. De acuerdo con el proyecto legislativo, las concesiones de explotación podrían ser derogadas unilateralmente con la consecuente expropiación de terrenos, instalaciones y equipos. Lejos de estimular la inversión en el área, estos cambios que se anuncian ya frenan las posibilidades de crecimiento de la construcción.
“Es un sector muy atomizado de empresas muy pequeñas, que a veces se asustan. Cuando la empresa es grande, se da cuenta de lo que está pasando en el sector, pero las empresas pequeñas toman decisiones a veces no con el cerebro sino con el estómago”. La situación resulta complicada si se considera que no hay alternativas a los productos nacionales porque los costos de flete hacen la importación demasiado costosa.
La historia del acero y el cemento es otra. “Las ventas nacionales de cemento en los últimos seis meses, mes a mes, han venido batiendo récords en ventas nacionales”. La producción de Sidetur, Sidor (acero), y Cemex (cemento) es suficiente para lo que se está construyendo en Venezuela, pero esto no escapa a que se produzcan problemas puntuales.
El Gobierno amenazó a Sidor con nacionalizar esta empresa si no se garantizaba la producción para el mercado interno. La empresa se habría comprometido a cumplir con esta demanda.
La mano de obra especializada resulta insuficiente. Las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas señalan que la desocupación alcanza 13% pero para los constructores la cifra real está muy por debajo, con niveles de empleo de hasta 95% en los puestos que demandan capacitación. Tales cifras hacen cuesta arriba obtener nuevos trabajadores cuando se les requiere. “No se consigue gente”.
Para el segundo semestre del año 2007, la CVC encargó un estudio a una empresa consultora a fin de elaborar un informe sobre los principales cuellos de botellas que encuentran las distintas cadenas del sector de la construcción y enfocar las prioridades en los proyectos de inversión que permitirán impulsar el crecimiento de esta actividad.
En la actualidad, dos terceras partes de la inversión en construcción corresponde a obras públicas y una tercera parte corresponde al sector privado que se dirige a la fabricación de viviendas y centros comerciales, básicamente.
El sector privado está construyendo mucho más vivienda que el sector público. Si en 2006 el Gobierno construyó 35.000 unidades y el sector privado 17.000, las previsiones para 2007 indican que los proyectos privados alcanzarán 60.000 viviendas mientras que el sector público repetirá la cifra del año pasado.
Sin licitaciones. Los grandes proyectos de infraestructura como los previstos en el sistema de ferrocarriles y los grandes puentes están siendo adjudicados de manera directa con ventaja para empresas extranjeras. Los convenios gobierno a gobierno permiten la adjudicación directa en detrimento de la participación nacional, alegan desde la Cámara de Constructores.
Irwin Perret-Gentil, presidente de la CVC, recuerda que en países como Brasil, España y Francia los grandes proyectos de construcción se entregaron a las empresas nacionales para fomentar el crecimiento del capital local.
Aunque en número de obras la relación puede favorecer a las empresas nacionales a las que se otorgan trabajos pequeños, en montos, los proyectos más grandes se otorgan a las extranjeras que siempre deben subcontratar a otras compañías locales pero que se llevan el margen al exterior.
“Odebrecht (Constructora Norberto) tiene como 11 mil millones de dólares en contratos; solamente una sola empresa sin licitación. Eso no es normal. La consecuencia es que las empresas nacionales no se desarrollan ni crecen”, señala el directivo gremial.
La empresa brasileña se encuentra entre los primeros cinco exportadores de Brasil. Por medio de los convenios de financiamiento brasileño la empresa asumió la construcción de la Línea 4 del Metro de Caracas, y será responsable de su ampliación. Tiene participación además en el Metro de Los Teques, el proyecto de riego El Diluvio El Palmar (Estado Zulia), concluyó el segundo puente sobre el río Orinoco y ya prepara el tercer puente. Los proyectos mantendrán ocupada a la empresa por al menos seis años.
Concreto rompen récord. Problemas logísticos afectan las posibilidades de satisfacer la demanda cementera que obliga a las empresas a iniciar proyectos de ampliación para estar cada vez más cerca de los clientes
Las ventas de concreto premezclado alcanzaron en 2006 una nueva cifra récord, al llegar a 3 millones de metros cúbicos de concreto tras un crecimiento de 46% con respecto a 2005. Las cifras de la Asociación Venezolana del Concreto Premezclado indican que en el primer cuatrimestre de 2007 el crecimiento ha sido de 21% frente al mismo período de 2006.
“Es evidente que el sector está teniendo una reactivación muy importante”, afirma Alvaro Díaz, presidente del gremio que agrupa a las tres productoras de concreto premezclado en el país, Cemex, Holcim y Lafarge.
2006 fue récord histórico y este año puede ser otro récord. El concreto representa 21% del total del cemento consumido en Venezuela. “Hace cuatro o cinco años era 11%, o sea que se ha duplicado el consumo y además el consumo de cemento ha crecido, esto quiere decir que el consumo ha aumentado bastante”, señala.
En países más desarrollados, el consumo de concreto llega a 50% y en Estados Unidos es casi la totalidad de las ventas de cemento. Para seguir creciendo, tanto las empresas productoras como constructoras deben actualizar sus procesos y equipos.
Díaz asegura que la oferta de cemento es suficiente para el país y aduce que los problemas puntuales de abastecimiento son un tema de logística y distribución. “En la planta hay cemento, pero el problema es ponerlo en sitios, ya que no hay camiones o están muy congestionadas las autopistas”, señala.
La adquisición de equipos importados se convierte en una barrera a ser vencida para lograr conseguir los equipos y repuestos nuevos en el momento oportuno. Luego de cuatro años de vigencia del control de cambios, Díaz señala que la industria debe adaptarse a los tiempos totales de tramitación de las divisas, anticipándose a los eventos para no pararse por falta de repuestos.
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| Fecha publicada: 07/07/2007 Fuente: Revista Dinero Tema: bienes
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