Hace poco más de un año que Venezuela se retiró de la Comunidad Andina de Naciones.
El presidente Hugo Chávez justificó la salida en abril de 2006: "Desde hace años vengo diciendo que esa organización está herida de muerte y hoy puedo decir que está muerta".
A su juicio, la firma por parte de Colombia y Perú de tratados de libre comercio con el Gobierno de Estados Unidos precipitó la caída del bloque de integración.
Aunque Chávez decretó la muerte de la CAN, las relaciones comerciales en su seno siguen su curso. Incluso con Venezuela, porque de acuerdo con los estatutos internos de la agrupación, todos los convenios que estaban activos para el momento que se concretó la salida del país, siguen vigentes por cinco años más.
Eso mantiene tranquilo al empresariado nacional. Eduardo Chocrón, de Ford; Juan Carlos Ahmad, de P&G; Nelson Maldonado, presidente de Consecomercio y Silio Romero, gerente general de Alfonzo Rivas & Cia., afirmaron que el retiro de Venezuela de la CAN no les ha afectado porque las relaciones comerciales producto de estos convenios se mantienen como siempre.
Sin embargo, Romero dio luces sobre qué hará la empresa cuando expire el plazo de los convenios. "Desde el punto de vista de abastecimiento, comenzamos a identificar proveedores locales que puedan convertirse en sustitutos de los que tenemos a través de la CAN", indicó. Como plan de contingencia, Romero dijo que la empresa comenzó a desarrollar relaciones con productores nacionales que, quizás, no son igual de competitivos. Sin embargo, considera que un trabajo mano a mano con ellos podrá brindarles buenas fórmulas.
"En un mercado tan competitivo, debemos buscar opciones que nos permitan tener una estructura de costo cada vez más eficiente", indicó.
Más de 80% de la materia prima que consume Alfonzo Rivas & Cia. es nacional, pero en muchos casos sus materiales contienen insumos foráneos. Agregó que en ocasiones los proveedores no les pueden despachar con la regularidad de costumbre, porque tienen problemas para importar. Sin embargo, explicó que no era sólo la CAN. Dijo que también las nuevas regulaciones para traer mercancía de otros países influían.
Un empresario, que prefirió no ser identificado, afirmó que después que se formalizó el retiro de Venezuela de la comunidad andina, comenzaron a surgir trabas para importar de esos mercados. "Esto ha desestimulado las transacciones y ha propiciado otras con Estados Unidos, Canadá y Europa, a costos mayores, lo que puede aumentar el valor de las materias primas hasta en 30%".
Dos es mejor.
Sobre cómo afectó la salida de Venezuela de la CAN, la situación que se generó recientemente con Mercosur y cómo afectará al comercio exterior del país; los analistas del sector tienen una visión optimista. Afirman que, actualmente, el modelo de negocio más usado son los convenios bilaterales, más que las comunidades comerciales. Opinan que es más fácil alcanzar un acuerdo entre solamente dos partes, que entre más naciones.
Romero está de acuerdo con esta teoría. Para cuando expiren los acuerdos de la CAN, dijo que un escenario bastante viable es que se plantee un acuerdo binacional entre Venezuela y Colombia. "Entendemos que el Gobierno colombiano se ha acercado al venezolano. Sabemos que ha habido conversaciones en pro de desarrollar un tratado binacional en condiciones, quizás, similares a las de la comunidad. Eso es positivo porque serían las mismas reglas, o semejantes, pero sólo entre esos dos países".
En los últimos años el Gobierno venezolano también se ha inclinado por esta tendencia. Ha firmado varios acuerdos binacionales, incluso con países de poca tradición comercial con Venezuela. China, Irán e India son algunos ejemplos.
Incertidumbre. Para todos los empresarios consultados, el tema de Mercosur es distinto. Por lo rápido que se ha desarrollado, algunos lo califican de etéreo. Maldonado, de Consecomercio, aseguró que la noticia de adhesión a este mercado y, después, la de la posibilidad de que no acepten el ingreso de Venezuela en esta comunidad, ha generado en el sector comercial nacional incertidumbre.
"Esto afecta profundamente la confianza –que es un factor determinante en la economía–, porque nunca sabemos lo que pueda pasar. El ingreso en el Mercosur fue una sorpresa, nos agarró fuera de base. Cuando íbamos a entrar a la CAN, todos los sectores productivos del país fuimos consultados. En cambio con Mercosur fue una decisión inconsulta del Gobierno.
Nos enteramos por la prensa", dijo.
Al hablar de confianza, Maldonado incluyó a los empresarios foráneos interesados en invertir en el país. "El Gobierno debe tomar decisiones firmes.
Si una nación está interesada en invertir en una de la región, seguramente se irá a una del Mercosur o de la CAN, que le dé garantía de permanencia en el organismo", aseguró. REGRESAR |