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Algunas doctrinas políticas funcionan mejor en un museo. Quizás sea el caso del socialismo, el nuevo apellido de muchas instituciones culturales.Y socialista será el perfil de los entes adscritos a la Fundación Museos Nacionales a partir del año que viene.
Pero, ¿qué es un museo socialista?
Según Zuleiva Vivas, presidenta de la Fundación Museos Nacionales, se trata de un espacio donde la gente va a socializar, el cual trasciende la función tradicional de un centro expositivo que aglutina, exhibe y preserva obras de arte. “Serán lugares para la fiesta, el teatro, la danza y la música”.
Vivas explica que en los ocho museos que administra esta fundación tendrán presencia todas las plataformas del Ministerio de la Cultura. Es decir, que las programaciones ya no serán asunto exclusivo de la plataforma de Artes de la Imagen y del Espacio, a la cual están adscritos, y menos de los curadores y departamentos de investigación de cada pinacoteca, como era habitual en el pasado.
En este nuevo perfil, también se involucrarán las plataformas de Artes Escénicas y Musicales, Cine y Medios Audiovisuales, Patrimonio, Libro y la Lectura y Red Cultural Comunitaria.
De antemano, será todo un reto coordinar los eventos, pero aclara Vivas que “todo el trabajo lo centralizará el Ministerio de la Cultura”.
El programa piloto de este proyecto se desarrollará en el Museo Jacobo Borges, ubicado en el Parque del Oeste. Esta institución fue creada en 1993, y siempre ha mantenido un perfil comunitario. Además de las exposiciones, son frecuentes las actividades de promoción cultural que involucran a los habitantes de la parroquia Sucre, donde está enclavado.
En el pasado, hasta los reclusos del extinto Retén de Catia formaron parte de la programación.
Da la impresión que el trabajo ya está hecho. “En parte”, comenta Vivas.
“Lo que se quiere es proyectar esta visión al resto de los museos, crear situaciones que propicien el encuentro y la socialización. En ese sentido, se está trabajando para que todo museo sea una escuela en las mañanas”.
El nuevo museo socialista abrirá sus espacios a estudiantes y escuelas de arte, para que las clases salgan del aula. “Dados los patrimonios que tenemos será perfecto, porque las imágenes permitirán que el conocimiento llegue más rápido”, dice Vivas.
Y el aprendizaje continuará por las tardes. En este horario, el museo recibirá a un segmento del público que quiere ir más allá de la contemplación de obras de arte, y aspira aprender a crearlas. “Trabajaremos con los artistas, que estarán a disposición de los públicos que quieran aprender a pintar y a compartir a través de las artes”, comenta Vivas. Como los espacios estarán frecuentemente ocupados por estudiantes y aprendices, el horario regular de visitas será de 5:00 pm a 8:00 pm, o de 6:00 pm a 9:00 pm. “Aún lo estamos evaluando”, comenta Vivas.
Este horario extendido ya ha sido ensayado en eventos puntuales, como la Fiesta de los Museos, que se efectuó el año pasado en el Bellas Artes.
En esa ocasión hubo quejas por la carencia de un estacionamiento propio y la inseguridad que caracteriza a la Plaza de los Museos. En ese sentido, Vivas añade que el hecho de iniciar el proyecto en el museo que está a la salida de una estación de metro (Gato Negro), lo hace más viable.
“Los ajustes que estamos haciendo tienen que ver más con los turnos y contratos del personal”.
MÁS HORAS, ¿MÁS GENTE?
El nuevo horario de visitas permitirá, a quienes cumplen con jornadas de trabajo a tiempo completo, incluir las programaciones de los museos en su agenda del ocio. Ese es el criterio que maneja la Fundación de Museos Nacionales. “La idea es que, en vez de dar vueltas por un centro comercial, la gente disfrute de este tipo de experiencias, más enriquecedoras”, decía la ex presidenta de este ente, Teresa Zottola, el año pasado, en la gala inaugural de la Fiesta de los Museos.
Sin embargo, para José Milicua, experto de Historia del arte, el asunto es revertir una crisis que se da en todos los museos del mundo. “Es el fenómeno de los museos sin público, que están condenados a desaparecer”, le dijo en una ocasión a El País de España.
La crisis tiene varias aristas: programaciones y colecciones estancadas en el tiempo, ausencia de actividades que involucren a los públicos, sedes mal ubicadas, etc.Pero lo más crítico es el hecho de que los museos, como espacios para pasar el tiempo libre, tienen que competir contra la oferta cada vez más grande de la industria del entretenimiento, que va desde el cine y el teatro hasta los juegos de video.
En el caso concreto de Venezuela, el curador Juan Carlos Lazo considera que el mayor problema que tienen los museos a la hora de atraer público radica en las actuales políticas culturales. “Hay un mal uso de los museos, porque se están presentado manifestaciones culturales que no son propiamente arte, y a artistas de muy bajo nivel”.
A juicio de Lazo, en las pinacotecas se está malinterpretando el concepto de inclusión, en actividades como el Certamen Mayor de las Artes o La Megaexposición. “Quieren poner a cualquiera al lado de grandes maestros.
Se perdió el sentido de la curaduría.
Además, la unificación de las colecciones disolvió el perfil de cada una de las instituciones, y lo mismo pasó con el público, se desvaneció”.
Este experto sugiere además, que los museos dejen de lado la política, y no continúen centralizando todas sus actividades según las directrices del Ministerio de la Cultura.
“Quitarle los logotipos a los museos fue un error que muchos asiduos a estos espacios no perdonaron. Para que los museos se vuelvan a llenar, y recuperen a la gente que ahora prefiere ir a las galerías, tienen que mostrar algo más que la cultura oficial, que se limita a lo indígena y popular.
El problema es que muchas de las cabezas de los museos están más pendientes de complacer al ministro Francisco Sesto y al presidente Hugo Chávez que del arte”.
Y es que desde el año pasado, las visitas a los museos son asunto de Estado. El ministro Sesto ha dicho que aspira llegar a las 26 millones de visitas anuales, una por habitante. No hay números oficiales, pero se sabe que, fuera de las inauguraciones, el Museo de Arte Contemporáneo, que es uno de los más visitados, recibe a unas 150 personas los fines de semana.
Una cifra que al “jefe mayor” no le satisface, dado que se está destinando un presupuesto anual a unos centros expositivos que solo atienden a una elite.Y la idea es que estén rebosantes de gente. REGRESAR |
| Fecha publicada: 31/07/2007 Fuente: TalCual Tema: cultura
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