| El Gobierno de Venezuela teme que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ordene antes de dejar el poder “cualquier aberración” contra su colega Hugo Chávez, dijo ayer lunes el ministro venezolano del Interior, Pedro Carreño. “(Bush) está próximo a irse del Gobierno y conociendo la conducta que él tiene pudiera, antes de irse, cometer cualquier aberración contra nuestro jefe de Estado y contra nuestro pueblo”, declaró Carreño en una rueda de prensa para tratar diversos asuntos. Frente a ello, además del estado de alerta y vigilancia en el que se encuentran los organismos de seguridad de Venezuela, también “debemos elevar los niveles de conciencia”, porque “el pueblo entero debe estar monolíticamente unido para defender su esperanza, su sueño, su ilusión”, afirmó. Sobre la invitación para que Venezuela designe un “oficial de enlace” con el Comando Sur, según lo planteado a un diario de Ecuador por el coordinador de operaciones contra el narcotráfico de esa unidad militar estadounidense, Eduardo Villavicencio, Carreño recomendó a Washington preocuparse de la drogadicción interna. “Más allá de estar enviado mensajes al Estado venezolano y de estar implementando planes, como el Plan Colombia, para seguir generando violencia y ensangrentando al hermano pueblo colombiano, generando acciones devastadoras, lo más importante sería que tomaran acciones internamente para la desarticulación de los carteles que existen en su territorio”, sostuvo. La reducción de la demanda estadounidense de droga reducirá la oferta y la producción, subrayó y destacó en ese sentido que los informes sobre el narcotráfico que redacta la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han “ratificado por segundo año consecutivo” que Venezuela “es el tercer país que más droga ha incautado”. EE.UU. “¿Y cuáles son las acciones de ese Gobierno (de Washington) para impedir el ingreso de las 80 toneladas que anualmente” recibe para distribuir “entre 70 millones de consumidores que ellos tienen?”, se preguntó. “Ahora, si EE.UU., pide que nosotros trabajemos con ellos” para ayudar en ese combate, “ya le hemos dicho que directamente con la DEA (instancia estadounidense internacional contra el narcotráfico) no podemos trabajar”, agregó. El Gobierno venezolano rompió hace dos años un acuerdo de colaboración con la DEA tras acusar a sus agentes de acciones de espionaje político contra la gestión de Chávez y, además, de actuar como “un verdadero cartel del narcotráfico”, sin informar ni coordinar con Caracas sus operativos contra ese delito en Venezuela. “Lo que no vamos a permitir es que ellos vengan con sus marines, con sus comandos, con su DEA a generar detenciones en el país o a instalar una base militar o que le autoricemos sobre vuelos para salvaguardar nuestro espacio aéreo”, dijo. “No, nosotros tenemos nuestras aeronaves y nuestro sistema de radares y se lo hemos dicho ya que deben dar demostraciones de que en EE.UU. están interesados, seria y verdaderamente, en combatir el flagelo”, remató. REGRESAR |