|
|
|
La providencia emitida esta semana por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones autoriza a 165 funcionarios para inspeccionar las televisoras de todo el país. Comunicólogos destacan que el equipo designado es supernumerario y está compuesto en su mayoría por militantes y simpatizantes del PSUV.
'Conatel no tiene ni 50 funcionarios, ¿de dónde salen entonces todas estas personas', pregunta Gustavo Hernández, director del Instituto de Investigaciones de la Comunicación adscrito a la Universidad Central de Venezuela.
Para el comunicólogo, 'estas son las personas que harán el trabajo sucio; primero en las televisoras, pero después irán a la radiodifusión y finalmente a los medios impresos'.
Considera que el objetivo ulterior es crear la autocensura y dejar un mensaje en cada una de sus visitas a los medios: manténgase neutral y se evitará muchos dolores de cabeza.
'Estos son signos evidentes de que lo que pretende el Gobierno es cubanizar el escenario mediático; presentar la información de manera unilateral, cancelar el diálogo, coaccionar psicológicamente al público e intimidar a los periodistas y demás representantes de los medios de comunicación social', agrega.
Señala que el ataque a Globovisión tiene como blanco específico el programa Aló, Ciudadano .'Toda la parrilla de la programación es excelente y cumple con las normas de la ley de radio y televisión. Si Alberto Federico Ravell va a Miraflores y le promete a Chávez que sacará del aire a Leopoldo Castillo, la presión bajará considerablemente. Pero como eso no ocurrirá, hay que prepararse para lo peor', apunta.
Populismo mediático. Humberto Eco, estudioso de la semiología, llama a fenómenos como éste populismo mediático, un concepto que sirvió para que el comunicólogo venezolano Marcelino Bisbal abordara y cuestionara el papel de los medios comunitarios en una de su más recientes investigaciones.
'Chávez ejerce el poder en y desde la televisión; allí es donde se constituye a plenitud', afirmó Bisbal, profesor de posgrado de la UCAB.
Afirma que el Presidente quebró el monopolio de los medios, que por mucho años se sustentó en el sector privado: 'Hasta tal punto, que se convirtió en el propietario de una plataforma mediática sin precedentes en la historia política y republicana, incluso de América Latina'.
Bisbal precisa que fue el 27 de junio (Día del Periodista) de 2001 cuando el mandatario nacional puso en marcha su política de reforzar el empoderamiento comunicacional: 'Desde ese momento queda claro que el Ejecutivo va a contrarrestar el papel crítico de los medios, regularlos o, si fuera el caso, controlarlos para neutralizar su mensaje'.
El Estado tiene en su poder 36 televisoras, algunas de alcance nacional e internacional como Telesur, VTV, Ávila TV, ANTV, Vive TV y TVES.
Además tiene injerencia en 73 periódicos comunitarios que circulan en Caracas y otras ciudades del país.
Sus tentáculos alcanzan a 227 radioemisoras AM y FM, muchas de las cuales son abiertamente comerciales y otras laboran bajo la premisa de señal comunitaria.
La investigación que Bisbal divulgó resulta determinante: 75% de los venezolanos nunca sintoniza emisoras comunitarias; eventualmente 11% las escucha. Y 75% no lee periódicos comunitarios; sólo 3% respondió haberlo hecho.
'¿Pudiéramos entonces hablar de un pluralismo de medios y de una democratización mediática auspiciada por el Estado? Mi respuesta es que no', sostiene el investigador Marcelino Bisbal.
REGRESAR |
*** noticias no disponibles *** |
|