La epidermis, capa más externa de la piel, se encuentra en contacto con el exterior. Está formada por zonas celulares superpuestas, siendo la última y más externa la capa córnea, con misiones específicas de protección.
La epidermis está compuesta por cuatro tipos diferentes de células. Las más numerosas se conoce como queratinocito, son células que producen queratina, que ayuda a la impermabilidad al agua y a proteger la piel y tejidos subyacentes, participando también en la inmunidad.
Un segundo tipo de célula se llama melanocito, su papel es producir la melanina, uno de los pigmentos responsables del color de la piel y la absorción de luz ultravioleta.